XXII
De algo puedo estar muy seguro:
No soy un hombre ejemplar
Tampoco un lamebotas como tantos
No tengo remordimiento en decir lo que pienso
Siempre tengo la razón, soy un terco
Carezco de autoridad moral
Puedo jalar del gatillo de un revolver,
Beber cerveza hasta la inconsciencia
Perder todo en los juegos de azar
Hasta la dignidad
La muerte, no me preocupa
La vida, no me preocupa
Pagar el recibo de luz, tampoco
Rascarme los sobacos
Es una necesidad
Trabajar para vivir
Vivir para trabajar
De algo puedo estar muy seguro:
No soy un hombre ejemplar
Y no quiero serlo